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No podemos transformar lo que el cuerpo todavía necesita sentir.
Un espacio donde la palabra, el cuerpo y las emociones se encuentran.
Para comprender lo que te pasa, aliviar lo que hoy pesa y construir una vida con mayor confianza, disfrute y libertad.
¿Qué es la terapia psicocorporal?
Durante mucho tiempo hemos tendido a separar mente y cuerpo, como si fueran dos partes independientes. Sin embargo, nuestra forma de pensar, sentir, movernos y relacionarnos está profundamente conectada.
La terapia psicocorporal integra cuerpo, emociones y lenguaje, entendiendo que el cuerpo no es solo el lugar donde se expresa el malestar, sino también un recurso para comprenderlo, regularlo y acompañar el proceso terapéutico.
¿Qué podemos trabajar en este espacio?
Algunos de los motivos de consulta más frecuentes son:
Ansiedad, estrés o sensación de estar desbordado/a.
Autoexigencia, perfeccionismo o un diálogo interno muy crítico.
Dificultad para poner límites o expresar las necesidades propias.
Miedo, culpa o vergüenza que ocupan demasiado espacio.
Rabia intensa o dificultad para gestionar el enojo.
Sensación de desconexión con el cuerpo o con lo que sentís.
Tensión corporal frecuente o tendencia a somatizar el malestar emocional.
Cambios vitales o procesos de duelo.
Cómo entiendo un proceso
El síntoma o el malestar, eso que muchas veces nos lleva a iniciar un proceso, suele ser la manifestación de algo más profundo. Es la puerta para aliviar lo que pesa y, al mismo tiempo, construir una relación más elegida con nosotros mismos.
No como una meta ideal a la que llegar, sino como un camino que se construye mientras caminamos.
Cómo es el proceso
Cada proceso es único y se adapta a la historia, el momento y las necesidades de cada persona. Aun así, hay algunos pilares que suelen estar presentes:
Crear el vínculo — un espacio claro y cuidado donde puedas expresarte con seguridad y libertad.
Comprender qué te trae hasta acá — identificar qué está sucediendo, cómo lo estás viviendo y qué necesitás en este momento.
Comprender tu mapa — reconocer tus patrones, creencias, emociones y formas de responder a lo que vivís. Y cómo todo eso se expresa en el cuerpo, la mente y la conducta.
El cuerpo como soporte — aprender a escuchar lo que sentís, expresarlo y desarrollar nuevas maneras de habitarte.
Encontrar tus recursos — identificar las herramientas que mejor acompañan tu proceso, como ejercicios de respiración, meditación, trabajo corporal, lecturas, preguntas y prácticas entre sesiones.
No una fórmula. Un proceso a tu medida.
Cómo es una sesión
Cada sesión tiene una duración aproximada de 60 minutos.
Combinamos la conversación con recursos psicocorporales, según lo que necesites en cada momento. Estos recursos también pueden acompañarte entre sesiones.
El trabajo corporal es sencillo y se adapta a cada persona. Algunas sesiones estarán más centradas en la conversación; en otras, el cuerpo tendrá un lugar más activo. Podemos trabajar sentados, de pie o sobre una colchoneta. No necesitás experiencia previa ni una condición física determinada.
¿Con quién trabajo?
Trabajo con personas adultas desde una mirada integradora, poniendo en el centro la experiencia, el cuerpo y los recursos de cada persona.
No realizo diagnósticos clínicos. Si considero que el acompañamiento que necesitás excede el alcance de mi práctica, te lo voy a decir con honestidad y, si es posible, voy a orientarte hacia el profesional adecuado.

Primer paso
El primer paso es una sesión de valoración gratuita de aproximadamente 25 minutos. Un espacio para conocernos, conversar sobre lo que estás viviendo y valorar si este acompañamiento es el adecuado para vos.
No estás solo ni sola
Hace ya más de cuatro años que empecé las sesiones con Martina. En aquel momento atravesaba una situación muy complicada y me sentía perdido, bloqueado emocionalmente y con una perspectiva muy negativa de todo lo que me rodeaba. Con el tiempo entendí que muchos de mis conflictos actuales no eran hechos aislados, sino patrones que llevaba años repitiendo y normalizando sin ser consciente de ello. Gracias a Martina he aprendido a identificarlos, entender de dónde vienen y darme cuenta de cómo afectan a mis relaciones y a mi bienestar emocional. Uno de los mayores aprendizajes ha sido gestionar mejor la rabia y la frustración en situaciones muy complejas. Hoy siento que soy una persona más reflexiva y menos impulsiva. Elijo mejor mis batallas y mis decisiones están mucho más alineadas con mis valores y mis prioridades.
Marc Borrás
Terapia 1-1
He descubrierto una versión más bondadosa y compasiva de mí mismo. Gracias a los ejercicios de meditación y a la orientación de Mar, he aprendido a frenar ese auto-juicio tan duro que solía tener y a enfocarme en los pequeños avances que, aunque a veces no los veía, realmente marcan la diferencia. También quiero agradecer a Mar por su dedicación y paciencia, por el esfuerzo y la comprensión que ha puesto en cada sesión para ayudarme a abrirme emocionalmente.
Carles Cruces
Terapia 1-1
Lo que más me gusta de Martina es su empatía, su humildad y capacidad de adaptación. Esto último, es algo muy importante para mí, ya que buscaba algo bastante específico, queriendo trabajar mi bienestar desde lo mental y también el cuerpo. Con Martina realmente hemos podido combinar las dos partes, la conversación con ejercicios de meditación, prácticas corporales y de regulación emocional. Las sesiones con Martina son un espacio seguro, donde me puedo abrir y conocerme a mí mismo. En definitiva, puedo recomendar a Martina sin ninguna duda.
Gautman Rao
Terapia 1-1

Creado por Martina
Terapeuta Psicocorporal


